Sí, soy femimista

Hola compañeras,

Escribo hoy esta entrada desde la frustración y desde la búsqueda de comprensión. Supongo que, como a mi, a muchas de vosotras os pasará con frecuencia y os podréis sentir identificadas y reflejadas en estas palabras.

Sí, soy feminista. No lo escondo, no tengo motivos para hacerlo. Estoy orgullosa de serlo, de creer en una igualdad real de todas las personas. De hablar de ello en público y tratar de sembrar una pequeña semillita en algunas cabezas que todavía parecen no entender este concepto.

Llevo años informándome, y formándome sobre este tema. Leyendo mucho, y haciendo sobre todo autocrítica, además de una crítica social que considero muy necesaria para cambiar las cosas. Soy la primera que ha crecido en un sistema patriarcal, a pesar de haber sido educada en los valores de la igualdad, pero al margen de mi educación familiar y escolar, vivo en un sistema del que no se puede escapar tan fácilmente.

El mayor problema y mi mayor frustración viene en el momento en que hay personas que sabiendo que defiendes estos valores y te identificas alto y claro como feminista, te buscan con frecuencia para lo que ellos creen que es un debate, en el que no tienen ni la más mínima intención de debatir ni de escuchar tu postura, simplemente se dedican a repetir tópicos absurdos que leen en titulares de prensa, utilizan conceptos totalmente ofensivos, y lo único que acabas recibiendo son ataques, y aún tratan de hacerte sentir que la que no sabe de lo que habla eres tú, a pesar de llevar años preocupándote de analizar, reflexionar, entender y compartir unos conocimientos que cuesta mucho esfuerzo conseguir. Es en estos momentos en los que más sola te sientes, en los que te dan ganas de tirar la toalla, de no volver a entrar al trapo, de elegir muy bien con qué personas compartes estas reflexiones, y con qué personas es mejor poner una sonrisa y decir a todo que sí.

En estos casos piensas en cuál será la mejor opción: volverte más radical (no me lo considero en absoluto) y no volver a callarte nunca más, o abandonar. Dejar de hablar. Simplemente actuar cuando toque y esperar que sean las acciones las que poco a poco vayan provocando ese cambio de conciencia social tan necesario… ¿Qué estamos haciendo tan mal como para que la palabra feminismo provoque tanto rechazo? ¿Se molesta la gente en saber lo que realmente quiere decir?

Gracias por leerme, gracias por compartir vuestras opiniones, por comprender, empatizar y por simplemente hacer que este ratito en el que escribo estas palabras me sienta un poco más comprendida y acompañada. Sé que este tema que relato lo vivimos muchas casi a diario,  ¡a veces resulta realmente agotador! Pero finalmente creo que debemos coger aire, meditar, seguir compartiendo, opinando y sobre todo, aprendiendo día a día. Gracias por estar ahí, y gracias por seguir.

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Igualdad de género

Cuando no tienes muchas ganas de escribir, pero sí en cambio de compartir, siempre aparece alguien capaz de expresar lo que estás pensando. ¡Merece la pena dedicarle unos minutillos a este vídeo!

 

Se abre el debate! Sugerencias, aportaciones…?